jueves, 12 de abril de 2012

Los estudiantes y la cultura

Bourdieu sembró hace más de 50 años la semilla de la reproducción cultural, que realiza la escuela y que se extiende hasta la educación universitaria. Su enfoque generó un vuelco en la forma de mirar la realidad, promoviendo el conocimiento de que en la realidad hay estructuras y órdenes de los que somos parte aunque no queramos verlos, especialmente en la reproducción de desigualdades. El estudio sobre "Los Herederos" comienza con la tesis de que "Los obstáculos económicos no alcanzan para explicar que las tasas de "mortalidad educativa" puedan diferir tanto de acuerdo con las clases sociales (...) se encontrará una prueba de la importancia de los obstáculos culturales que deben superar en el hecho de que se comprueba, aún en estudios superiores, diferencias de actitud y aptitudes significativamente vinculadas al origen social" (1964: 22).

Desde este punto quisiera proponer una mirada sobre lo que ocurre en Chile respecto al SIMCE 2012. Hay un alza en los puntajes, aspecto que era un objetivo para el cual la ciudadanía, colegios, municipalidades y el mismo estado, venían trabajando concienzudamente desde hace mucho tiempo. Sin embargo junto con la contemplación del objetivo alcanzado aún no totalmente, pero sí en sectores de interés. Considero que es importante avanzar en comprender que el sistema educativo es parte de un todo cultural, por lo cual responde a determinadas estructuras y que dentro de él, las personas se comportan siguiendo parámetros pre adquiridos.

Así esta líneas son para para recordar que alcanzar un puntaje en una prueba de desempeño es indiscutiblemente un logro, pero también puede ser el comienzo de una revisión integral de la escuela y sus potencialidades para homogeneizar los aprendizajes esperados de los estudiantes según los estándares impuestos por la cultura de elite, donde sabemos que finalmente pocos alcanzarán sus objetivos y desplegarán sus capacidades individualmente. Este aporte que se le atribuye a los sistemas educativos es el que no estoy tan segura se queramos sostener.

viernes, 30 de marzo de 2012

Análisis de datos


Me encuentro trabajando en el análisis de datos de mi tesis de doctorado. Supuestamente están claros los pasos para hacerlo, pero los nudos que siento me indican que no, que pese a que haya una fórmula escrita, todo cambia de realidad en realidad.

El estudio que planteo es comparado entre colegios de España y Chile, para lo cual estoy haciendo una pasantía en el Doctorado en Ciencias de Educación de la Universidad Católica para analizar desde el contexto más cercano, desde mi primera realidad. El profesor que me acoge en esta pasantía, tras leer las primeras impresiones, me plantea dejar el sesgo jerárquico con el que acostumbramos a mirar la realidad, es decir abandonar la clasificación que tenía a priori y revisar nuevamente, sin juzgar.

Me propuse realizar ese proceso, porque como dice él, de esta forma me acerco a la realidad para comprenderla y no para criticarla. Los resultados obtenidos me asombran, siento que avancé, pero a la vez veo que debo seguir probando otras clasificaciones, que el discurso completo da para más. Los nudos se van desarmando pero el desafío sigue para que no se reestructuren tal y cual como son en la realidad, no volver a dibujar la realidad si no que observarla críticamente.


viernes, 9 de marzo de 2012

Poesía Rebelde

"Puede que hasta por cualquier cosa, hasta dentro del colegio por cosas que no importen, pues mira para hacer algo, para que no piensen que nos da igual todo y empiecen a pasar de a poquito, aunque sea a la hora del patio, hay que decir algo para que no se crean que estamos dormidos"

Era joven y lo dijo, lo armó con su historia y sus futuros.

sábado, 8 de octubre de 2011

Ideas sobre la experiencia de la marcha



Las prácticas educativas están llenas de valores, son aprendizajes que desde la vivencia permiten formar una base moral para actuar, reflexionar, ser con uno mismo y en la sociedad. Esta experiencia no se queda en el aula, si no que sale de la escuela al patio, al pasillo, al barrio, a la ciudad, a la red, también allí se vive y se aprende a ser. No digo nada nuevo, ni cito a nadie, pero sé que repito lo que muchos sabemos, desde el señor que cruza la calle en verde con su nieto de la mano, la vendedora del mercado que cuenta junto al niño la cantidad de dinero y lo que le alcanza, hasta Dewey y el viejo Protágoras. Como no digo nada nuevo quiero poner ésto en el contexto actual, para ver qué aportes podemos sacar de los informes de la prensa sobre las manifestaciones juveniles que están ocurriendo en el mundo, también de mi experiencia en estas manifestaciones, las de ahora y las de antes.
Cada día vemos que los jóvenes están saliendo a la calle en muchas partes, sabemos que eso ocurre después de coordinar, discutir y pensar formas para presionar y encontrar solución a problemas socioeducativos, todos vinculados a la necesidad de que haya una educación digna, que saque lo mejor de cada uno y que este proceso se entienda como un derecho y no un bien de consumo. Algunos jóvenes salen a la calle con el amigo sin saber bien a qué, otros porque vieron un cartel y se sintieron reflejados, otros se enteraron por el facebook de una chica/o que les gusta, otros salen con el megáfono y algunos estuvieron toda la noche pintanto lienzos o haciendo panfletos. Hay diferentes formas de participar, pero hoy sabemos que muchos están en las calles gritando una verdad y haciendo fuerza.
La manifestación o la marcha es más que una expresión de descontento popular, es una experiencia para vivir la educación entre iguales, aprendemos del otro; de su mirada firme, de su paso alegre, del que comienza el canto, aprendemos de la que saca fotos, de su observación detenida de los hechos más rápidos, aprendemos de la que te comenta cómo se enteró, la que se ríe contigo de lo que dice el lienzo del otro, el/la que mira desde afuera. No es lo mismo tomarse la calle desfilando por el colegio, corriendo por el cáncer o en una marcha.
Tras rescatar el valor de la marcha, para muchos exagerando sobre su interés educativo, quisiera destacar el punto que me motiva a escribir porque veo que ese potencial puede y debe continuar viviéndose después de esa experiencia. Creo que es necesario -por lo menos- seguir con la reflexión, la discusión, la creatividad, desarrollar la capacidad de sorprenderse del otro y de aprender en buena onda/buen rollo. Apunto ésto porque siento que nos perdemos entre la noticia de la marcha, su comienzo, término y los objetivos que la motivaron, dejando de lado la experiencia misma como oportunidad de aprendizaje que necesita reflexionarse y socializarse.
Haya o no haya solución al problema (desde la lógica de la presión y choque de poderes para que quienes están en el poder formal impulsen cambios), es una experiencia que puede ser el inicio de un cambio, es el ahora y es nuestro cambio, desde ahí se puede si aprendemos a mirarnos comprometiéndonos para el mañana real.
Un movimiento organizado no depende de las marchas, también depende de nuestra capacidad de transformarnos o reeducarnos a través del otro y seguir haciéndolo.